Era un simple dibujo, solo un simple dibujo de lo que queríamos que hubiera sido, un esbozo construido por líneas del sueño, que tú. Si tú. Tú me has quitado. Me hiciste fantasear con todo lo bueno y feliz que una persona normal quiere para sí, te presentaste a mis ojos como una hoguera para el frío, como el aire para el asfixiado y como no. ¿Acaso no iba a agarrarte? ¿Me dirás que no te necesitaba? No me digas que hay alguien que te niegue la mirada porque estoy harto de mentiras. Te seguí y a la vez creí que me seguías a mi lado, pero ¡Ay de mí! ¡que descubrí tarde las puertas del matadero!
Me enseñaste a tener risitas tímidas, ¡¡a buscar esperanzas de entre el polvo y la nada!! Dime que al menos te divertiste. ¡Dime que algo bueno se sacó de todo esto! Me mostraste otro modo de pensar, ¡Oh! me hiciste creer que las cosas siempre podían acabar siendo distintas cuando todo era una mentira que clavaste con fuego en mis ojos que hoy lloran desclavados. Dime ¿Qué se siente al ocupar un garaje libre y destrozarlo para nada? ¡Qué siente te pregunto!! Respóndeme aunque sea inútil rebelarme ante ti. Tomaste mis ojos, los cegaste con belleza y me los devuelves ciegos y llorosos y que solo saben mirar a un mismo sitio. Te di mis manos y me las cercenaste. Alcé mi pecho y sin darme cuenta me dejé llevar y me ataste el corazón con cadenas. ¡Y hoy te odio y te culpo de todos mis males! ¡Y te maldigo también por lo que también les haces a mis hermanos! A unos los deleitas con tu miel y a otros nos obligas a esperar en un rincón dolorido y apestoso y nos exiges que esperemos ¡Que esperemos dices! ¡Somos mortales…
Te odio tanto pero a la vez te deseo y no puedo deshacerme de ti, ya lo único que me mantiene cuerdo y vivo es este cordón amargo y venenoso que me une a ti. Entraste en mi casa como esa chica encantadora que todos quieren pero hoy te he mirado a la cara, y no se si he mirado el lado correcto pero se que sangro solo de contemplarte. Me haces jirones como una mal costurero maltratando a sus telas, y si la paciencia ha de servir de algo, espero que luego me repares y me vuelvas a hacer que te quiera de verdad, aunque parece que nos aborrecemos el uno al otro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario