lunes, 24 de octubre de 2011

Lo sabía


Aquella noche ella dormía sola, el había muerto pero no paraba de sentir algo, estaba allí, la cosa estaba allí, lo sabía, ella lo sabía, él lo sabia
El despertó, vagaba sin rumbo por la noche, nadie podía verlo pero él los veía a todos, y todos le ignoraban, le pisoteaban y no hacían gesto de que les importara, era como si pasaran por el aire, por el polvo, por la sombra, por nada, pero él quería ser más que eso, que algo humano a lo que unirse, un alma que lo necesitara
Entonces un grito, pero nadie lo escuchó.
Entonces intento tocarla, pero ella no le sentía, se acercó, se acercó más hasta que ella sintió un escalofrío. 
Ella seguía sintiéndolo, como sus yemas frías acariciaban sus mejillas pero tenía miedo, había venido a por ella y se la llevaría, igual que anoche vinieron a por él, y se lo llevaron a las sombras, donde ella no podía verlo, para convertirlo en la esencia de la nada, que se fuera diluyendo como la sal en el mar, para que se perdiera en el olvido, ella lo sabía, lo iba olvidando poco a poco; mañana nadie la recordaría a ella porque se la habrían llevado, pero no quería correr,  fingiría que no existía, que aquella cosa no existía, hasta que se creyera su mentira y la dejara ir creyendo que era una cascara vacía.


No hay comentarios:

Publicar un comentario